miércoles, 17 de enero de 2018


Cómo cargar el depósito antes de las carreras

Aprende a alimentarte en las semanas y días previos a una competición.
6 SEMANAS ANTES
Practica la carga
Dos o tres días antes de tu tirada más larga empieza a comer más carbohidratos y menos grasas y proteínas. Así podrás valorar (de cara a la competición) qué alimentos te van bien al estómago y cuáles te sientan peor.
1 SEMANA ANTES
Prepara tu plan
Fundamental si vas a viajar para la competición. Lleva bastantes barritas energéticas, panecillos y galletitas saladas. Comprueba los menús por Internet y haz las reservas en restaurantes que ofrezcan alternativas adecuadas.
2-3 DÍAS ANTES
Cambia a los carbohidratos
Desde ahora hasta el día de la carrera el 85-95% de tu dieta debería consistir en carbohidratos. Come después de los entrenamientos, que es cuando los músculos están más preparados para almacenar glucógeno.
LA NOCHE ANTERIOR
 No te atiborres
La cena debería ser escasa, pero con muchos carbohidratos. Cena pronto para tener tiempo de hacer la digestión. El día de la carrera es mejor levantarte con un poco de hambre que con la sensación de tener el estómago lleno de la noche anterior.
EL DÍA
Desayuna
Tres horas antes de la salida come 150 gramos de carbohidratos, como un bollo y un yogur, o una bebida deportiva y cereales. Si la carrera es muy temprano, despiértate a las 3 de la madrugada, come algo y vuelve a dormirte (es duro, pero funciona).

sábado, 13 de enero de 2018


Causas, prevención y tratamiento de la fascitis plantar

Todo lo que necesitas saber para hacerle frente a esta común lesión entre corredores
 
El hecho de que alrededor de un 15 por ciento de las lesiones de los atletas afecten al pie no es nada extraño, ya que, con cada pisada nuestro pie absorbe una fuerza notablemente superior al peso de nuestro cuerpo. La fascitis plantar, pequeñas roturas o infamación de los tendones y ligamentos situados a lo largo de la planta del pie, es la lesión de la que más se quejan los atletas. Un 10 por ciento de los encuestados por runnersworld.com la sufrieron en el pasado año. Produce un dolor profundo a lo largo del arco del pie o en la base del talón que es peor a primera hora de la mañana. 
¿QUIÉN CORRE EL RIESGO?
Corredores con un arco del pie demasiado alto o demasiado bajo son vulnerables a padecerlo, porque ambos tipos de pie provocan que la fascia del pie se aleje del hueso del talón. Otras causas pueden ser la pronación extrema (el pie se gira excesivamente hacia dentro) o el aumento repentino de kilometraje. Estar de pie durante mucho tiempo, especialmente en superficies duras sin refuerzo en el calzado podría agravar el problema. Otros factores que pueden contribuir son, músculos fl exores de la cadera tirantes, músculos del tórax débiles o un historial de dolor lumbar. Problemas de espalda o debilidad en los músculos del tórax pueden causarlo también.
¿SE PUEDE SEGUIR CORRIENDO A PESAR DE PADECERLO?
La fascitis plantar es una de las lesiones más persistentes, y seguir corriendo a pesar de padecerla puede retrasar su cura. El tiempo de recuperación puede variar entre 3 meses a un año, pero lo más normal son seis meses. En casos crónicos una retirada total de las carreras suele ser lo mejor. La natación y correr en piscina mantiene tus pies libres de tensión. El ciclismo y la elíptica pueden mantenerte en forma pero sólo deberás realizar estas actividades si no te producen ningún dolor. Un calcetín Strassburg mientras descansas ayuda a mantener tu arco libre de tensión.
REHABILITACIÓN.
Es una buena idea rodar el pie por encima de una botella de agua helada durante 5 minutos, cinco veces al día. Para estirar la fascitis plantar siéntate y cruza una pierna encima de la otra de tal forma que tu tobillo derecho descanse sobre la rodilla izquierda. Agarra el pie derecho por los dedos y cuidadosamente tira hacia atrás. La tensión en los gemelos podría ser uno de los factores. También se recomienda usar un rodillo de espuma para soltarlos. Es importante ejercitar el tórax (con ejercicios abdominales y extensión lumbar). Cuando alguien que ha sufrido dolor plantar durante años, casi siempre se suele deber a una debilidad en el tórax. A veces sólo necesitan fortalecer el tórax y sus talones mejoran. Un tórax estable reduce la tensión de la columna y esto detiene la transferencia de dolor al pie.
PREVENIR RECAÍDAS.
Asegúrate de que tus zapatillas son adecuadas a tu tipo de pie, realizando un análisis en cualquier tienda de calzado deportivo o acudiendo a un podólogo o fisioterapeuta, incluso un ortopeda puede ayudar. Estira y masajea la fascia plantar varias veces al día, por la mañana, deja el pie colgado al borde de la cama y gira los tobillos. Realiza ejercicios de tórax al menos dos veces por semana.
TRATAMIENTO DE ÉLITE.
Cuando Juan Carlos de la Osa, campeón de España de Cross, sufrió fascitis plantar, fue tan grave que pensó en retirarse. Empezó una rutina de rehabilitación que incluía estiramientos aislados activos. “Ahora es parte de su rutina de mantenimiento. Hace estiramientos 15 min 2 veces al día.”
Cuidado con el pie: Cómo proceder
¡STOP!
Si notas un dolor permanente en el arco del pie y  sensibilidad que no desaparecen incluso después de calentar para una carrera.
PRECAUCIÓN
Si notas dolor al levantarte de la cama o al ponerte de pie tras un largo periodo sentado, o durante los primeros minutos de una carrera.
ADELANTE
Si no sientes dolor a lo largo del día, ni siquiera al levantarte por la mañana y no tienes problemas al andar descalzo en superficies duras. 
http://www.runners.es/nutricion-salud/lesiones/articulo/fascitis-plantar-causas-prevencion-y-tratamiento/1
 


lunes, 8 de enero de 2018


Hipotermia
La hipotermia se define como el descenso de la temperatura corporal por debajo de los 35ºC, momento en el cual los mecanismos compensadores del organismo para mantener la temperatura del cuerpo comienzan a fallar. Descubre cómo actuar en estas situaciones.
Tipos de hipotermia según su causa:
Dependiendo de la causa, el tipo de hipotermia que se observa varía:
Hipotermia gradual: la temperatura corporal desciende progresivamente (ropa inadecuada, frío y viento intensos…).
Hipotermia aguda: también llamada hipotermia por inmersión. Ocurre cuando la pérdida de calor corporal sucede rápida e intensamente, como al caer en aguas frías.
Hipotermia silenciosa: se trata de una hipotermia gradual por inmersión, es decir, la persona pasa muchas horas inmersa en aguas frías, pero la pérdida de calor no es brusca, ya que lleva el equipamiento adecuado. Este caso puede darse en buzos, surfistas, pescadores… Los síntomas cambian con respecto a la hipotermia gradual, se observa agotamiento y cansancio fácil.
Existe otro tipo de hipotermias que no se relacionan con una exposición ambiental al frío, sino que se deben a un fallo en los mecanismos cerebrales de termorregulación, en los centros que controlan la temperatura corporal. Estas hipotermias pueden ser secundarias a diversas enfermedades tales como el hipotiroidismo, la insuficiencia renal o hepática, quemaduras extensas, infecciones generalizadas graves, etcétera.
También pueden producirse hipotermias secundarias a lesiones cerebrales, como infartos o tumores, localizadas en el hipotálamo, que es el centro donde se encuentran los centros termorreguladores del cerebro.
Hay hipotermias que se asocian al uso de medicamentos, especialmente aquellos que ejercen su efecto en el cerebro como antidepresivo, tranquilizante, antipsicótico u otros.
Finalmente, también existen casos de hipotermia tras un consumo excesivo de drogas o alcohol. Todas estas hipotermias suelen ser leves o como mucho moderadas.
Signos y síntomas de hipotermia:
La hipotermia no suele aparecer de inmediato, sino de forma tan gradual que en ocasiones la víctima no llega a ser realmente consciente de estar sufriéndola. A medida que la temperatura corporal va descendiendo, se diferencian tres fases, cada una con una serie de signos y síntomas característicos:
Primera fase: los primeros síntomas de la hipotermia se deben a la puesta en marcha de los mecanismos de defensa del cuerpo. Los vasos sanguíneos de las partes más alejadas (manos, pies…) se contraen. Esto sucede para que circule menos sangre por esas zonas, ya que la pérdida de calor es muy elevada, y el objetivo del cuerpo es mantener caliente los órganos vitales. Aparecen escalofríos, la piel de gallina, aumenta el gasto calórico por los temblores y el aumento de la frecuencia respiratoria y cardiaca. Los músculos de las manos y los pies no responden del todo bien.
Segunda fase: los temblores y escalofríos son más violentos, los movimientos son lentos y torpes y se observa una descoordinación muy evidente. La víctima, aunque parece alerta, está pálida. Los labios, las orejas y la punta de los dedos pueden ponerse azules.
Tercera fase o fase profunda: dificultad extrema para moverse, la piel se pone azul, los temblores cesan. La víctima presenta somnolencia, comportamientos extraños o irracionales y confusión mental. La respiración y los latidos cardíacos disminuyen, se vuelven lentos y débiles. Al cabo de un rato los órganos vitales comienzan a fallar y a pararse, lo que se conoce como muerte clínica. En este estado la víctima no está realmente muerta, ya que la muerte.
Qué hacer en caso de hipotermia:
Estas son las pautas de actuación básicas que debes seguir si te encuentras con un caso de una persona que presente síntomas de hipotermia:
 Si se sospecha de hipotermia, sobre todo si aparece confusión o alteraciones mentales, se debe llamar de inmediato al número de emergencias, en España el 112.
 Si la víctima se encuentra inconsciente hay que comprobar la respiración. Si no respira, comenzar con reanimación cardiopulmonar, 30 compresiones – 2 ventilaciones.
Proteger a la víctima del frío. Llevarla a una zona con temperatura caliente y cubrirla con mantas o ropas. Si esto no es posible, habrá que aislarla del viento, el frío y el suelo. Cubrirle la cabeza y el cuello ya que son zonas con gran pérdida de calor.
 Si se consigue llevar a la víctima a cubierto, habrá que quitarle las ropas húmedas y reemplazarla por prendas secas. En caso de seguir a la intemperie no quitarle la ropa, sino intentar dar calor para que la ropa húmeda se enfríe lo menos posible.
 Hay zonas del cuerpo que mantienen mejor el calor, como el cuello, las ingles, las axilas y ambos lados del torso. Para calentar a la víctima aplicar compresas tibias en estas regiones. Si es necesario, utilizar el propio cuerpo del reanimador. En caso de que la víctima esté consciente y despierta, y pueda tragar con facilidad, es recomendable que beba líquidos dulces y calientes, sin alcohol, para estimular el recalentamiento. Permanezca junto a la persona hasta que llegue el soporte médico
Qué no hacer en caso de hipotermia
Como siempre en el tema de los primeros auxilios, también en el caso de la hipotermia existen acciones que no son beneficiosas y que pueden ser perjudiciales para la víctima:
Nunca dar a la víctima por muerta. Aunque el cuerpo esté frío y no se encuentren pulsaciones, existen casos de recuperación completa sin secuelas. Esto es porque el cerebro, aunque ralentizado, no está totalmente dañado y tarda más que el resto del cuerpo en dejar de funcionar.
 Si hay partes del cuerpo congeladas, como dedos de las manos o de los pies, no frotarlas, hay que envolverlas en vendas tibias.
No usar una fuente de calor directo para calentar a la víctima, como agua caliente, fuego, mantas eléctricas o lámparas de calor. Al dar calor rápidamente la circulación se reactiva, en este caso, la sangre, aún fría, circula por los órganos vitales y los enfría, provocando un empeoramiento de la víctima.
No proporcionarle bebidas alcohólicas.
 En los pacientes con hipotermia existe el riesgo de arritmias cardiacas graves. Por ello, hay que manejar a la víctima con suavidad y no realizar movimientos bruscos. Los movimientos intempestivos, o incluso los ruidos excesivos o disonantes, pueden facilitar la aparición de estas arritmias cardiacas y llevar a la muerte del enfermo.
 

 

martes, 2 de enero de 2018


Buenos tardes  y Feliz 2018, no podíamos empezar el año de mejor forma, y es que el Grupo Abades nuestro principal patrocinador que sigue confiando, apostando, ayudando y colaborando con Soscardiosport,  por segundo año consecutivo seguimos contando con ellos,  Cardioprotegiendo más Carreras y atletas.
Agradecer al Grupo Abades tanto a sus directivos como a su  personal, la confianza y el trato exquisito con los miembros de Soscardiosport.
 
 

miércoles, 27 de diciembre de 2017

memoria 2017 Soscardisoport

Buenas tardes, queremos haceros llegar la memoria del 2017 de Soscardiosport, esto sin vosotros seria imposible, agradeceros mucho vuestra entrega y colaboración en este proyecto que es el vuestro, esperamos que el año 2018 sea mínimo igual y podamos estar Cardioprotegiendo a muchos mas atletas y dando un plus mas de seguridad a las pruebas y a la organización.
 
FELIZ 2018.
Saludos.
 
 
 

martes, 26 de diciembre de 2017

¿Se puede hacer 'running' después de haber sufrido un infarto?

La experiencia de un corredor infartado y su cardiólogo ayudan a responder esta pregunta.

No tengáis miedo a realizaros alguna prueba, ( ekg, ecocardio, etc.) visita a tu Cardiólogo,  él te aconsejara lo mejor. Lee esta historia, te sacara de dudas.
“No se trata de no correr, si no de correr seguro”.
 
 
 

lunes, 18 de diciembre de 2017